jueves, 3 de marzo de 2011

EL ARTE DE LA SOLEDAD Y LA MELANCOLÍA

A veces las imágenes son mucho más cercanas e intensas que la misma realidad, pero si ello puede considerarse requisito indispensable de la buena literatura, sorprende más que esa riqueza resista la traducción de un libro escrito en un idioma tan lejano como puede ser el japonés. A la intensidad de la trama y la belleza de la prosa, se suma la riqueza de las imágenes que nos ofrece un autor como Haruki Murakami.

Fenómeno literario en Asia como se afirma en Shangai Baby, Haruki se publicó en castellano en el año 2001 con un libro de kilométrico título y contenido: Crónica del pájaro que da cuerda al mundo; 680 páginas con múltiples historias dentro de la trama principal y con un estilo muy propio. La traducción de dos novelas cortas: Sputnik, mi amor (2002) y Al Sur de la frontera, al oeste del sol (2003), todos bajo el sello Tusquets, sólo reafirmaron su calidad.

Sputnik, mi amor aborda la soledad propia de la condición humana a través de una historia de amor, más exactamente, de un triángulo amoroso. El elusivo narrador de inicial K, es un maestro de escuela que ama en silencio a una chica de quien es el amigo más cercano, Surime, aspirante a escritora obsesionada con los beatniks como Jack Kerouak. Pero las aspiraciones de Surime se ven interrumpidas cuando se enamora de Miû, una atractiva mujer de negocios ya madura que la contrata como asistente y la lleva a viajar a Europa. Durante el viaje, la chica desaparece en una pequeña isla griega, lo que lleva a Miû a recurrir a K para encontrar a Surime.

Toda la historia, hasta el descubrimiento de los escritos de Surime, está impregnada de melancolía y la prosa no está exenta de tristeza. Una tristeza como la que el narrador encuentra en las negras y brillantes pupilas de la perrita Laika, mientras da vueltas en la soledad del espacio metida en el Sputnik (curiosa palabra rusa que K nos explica significa “compañero de viaje”). Y Murakami, que sabe narrar lo terrible tan magistralmente, lo presenta al lector lo mismo en un satélite artificial que en la rueda de la fortuna de una feria, descubriendo así los secretos de los personajes.

A RITMO DE JAZZ

Los sueños, los problemas cotidianos y sobre todo las obsesiones que se esconden detrás del éxito de un hijo único, son el tema en Al sur de la frontera, al oeste del sol. Hajime, nacido en los primeros días de la segunda mitad del siglo XX se enamora de una compañera de escuela en su infancia, luego, al mudarse con su familia pierde contacto con ella. La novela transcurre por sus estudios, su iniciación sexual y un matrimonio muy conveniente que le convierte en feliz padre de familia y exitoso propietario de un bar, en donde se escucha música jazz, como la pieza de Nat King Cole que da título al libro.

Es precisamente esa música como fondo del Japón de la post guerra lo que ayuda a darle un velo de misterio a la novela. Hajime lleva una vida satisfecha pero con un dejo de promesa incumplida; un matrimonio y familia que no cubren su aspiración a la belleza del arte avizorada en la juventud. Es entonces que la belleza del amor de su infancia regresa: un rostro en la ventanilla borrosa por la lluvia de un coche, las calles repletas de gente, la incertidumbre de las apariencias y el mismo romántico reencuentro, no hacen sino preparar el inesperado clímax del libro: Los espectros en la canción de King Cole. (por cierto: un CD de Duke Ellington pareciera el soundtrack del libro, vale la pena comprarlo)

Maestro de la palabra escrita, Murakami nos ofrece historias de nostalgia, amor, decepción y soledad, con un estilo delicado y muy trabajado que apela a la memoria del lector: a sus justificaciones y sus dudas, a las mentiras y placeres subyacentes en todas las relaciones amorosas, relaciones e historias con finales a veces tan inexplicables como lo son las mismas emociones humanas del amor, el olvido y la soledad.

Novelas como Norweian Wood y Kafka on the Shore pusieron a Murakami en la globalidad, lo que se confirma ahora con el lanzamiento 1Q84. Esperemos que ese éxito así como la adaptación de Norwerian Wood (mi preferida) no devenga en moda superficial y la incomprensión de uno de los mejores autores del siglo XX.

Links y nota editorial : Un trailer del film Norwerian Wood: / http://bit.ly/ffFPhy Un relato que circula en la red: http://bit.ly/boypgE En tiempos de temblores, recomendable leer: "After the Quake"

lunes, 24 de enero de 2011

EL RETORNO DE LO FEMENINO

- Las que ni siquiera nacieron aquí

- Quien les manda a andar provocando

- Las heroínas de esta película

“Se estima que alrededor de 600 mujeres sirvieron en el ejército durante la guerra civil norteamericana. Ellas fueron reclutadas y lucharon disfrazadas como hombres. Hollywood ha perdido un significativo capítulo de historia cultural -¿o es esta historia algo ideológicamente muy difícil de abordar?- Los historiadores han luchado por tratar con las mujeres que no respetan las distinciones de género y en ninguna parte esa distinción es más aguda que en el tema del combate armado” (La Chica que Pateaba Nidos de Avispa, Stieg Larsson)

Un interesante debate, pero sin duda de primer mundo, porque aquí en México la muerte de mujeres en Ciudad Juárez desde principios de los años 90, tardó diez años en instalarse como nota en la prensa y ya suma veinte de impunidad, pasando a formar parte de la sospechosa normalidad de las cosas. No se diga cuando de un plumazo estadístico se reducen los casos de feminicidio o peor aún, se desechan como casos de “odio por género” con el brillante argumento de "Algunas ni siquiera eran originarias del estado de México, ni siquiera nacieron aquí" Verdadera perla no solo de la ineficacia en la procuración de justicia, sino de la ausencia de “fronteras y zona limítrofe” de la abierta estupidez y la cultura imperante en el que la mujer es algo tan cuantificable como desechable.

QUIEN LES MANDA A JUGAR CON FUEGO

Catalogada como género policíaco, el éxito postmortem de la trilogía Millenium del sueco Larsson, opaca por mucho las múltiples lecturas que permiten las aventuras y desventuras de Lisbeth Salander, la violenta y condenada muchacha su personaje principal. Habla de ello los 27 millones de copias en 40 países, mismas que ya dieron para llevarla a la pantalla en Suecia y cuando ya se prepara la versión estadounidense con una adaptaciónn de David Fincher http://bit.ly/esuigJ.

En la primera entrega "Hombres que Odian a las Mujeres" (en sueco), publicada en inglés como The Girl with the Dragon Tattoo es fácil rechazar al personaje debido a su declarada misantropía y ante el despliegue de dotes asociadas a la masculinidad: experta hacker, hábil peleadora callejera, independiente y rebelde sin olvidar su rabioso carácter antiestablishment. Pero las reservas hacia la chica que incluso en algunas lectoras provoca rechazo, sin duda desaparecen al conocer la historia de su infancia en la segunda entrega de Millenium, por mucho quizás la mejor de la trilogía: The Girl who Played with Fire.

A lo largo de las tres novelas Lisbeth se mueve por muy distintos ambientes: millonarios, rufianes, jueces, policías, industriales, banqueros y abogados desfilan por sus páginas. En esta segunda aparecen motociclistas tipo Hell´s Angels suecos y hasta un boxeador; pero el que está retratado mejor y, sin duda, con conocimiento más directo por la experiencia del propio autor – quien fue reportero profesional- es el del periodista Blomkvist: un torpe pero bien intencionado hombre que sin darse cuenta busca el eterno femenino.

Cabe preguntar ¿Si en un país como Suiecia que de entrada se cataloga como de primerísimo mundo asoma ese machismo disfrazado, qué se puede esperar en el nuestro? Porque lo que se despliega en las páginas de la novela es más que una desafortunada declaración de un jefe policíaco: es la sospechosa naturalidad de las cosas que permiten la condena a priori de Lisbeth, lo mismo por su tatuaje que por su presunto lesbianismo, por asistir a conciertos de rock catalogado de “satánico” o por racticar Kick Boxing. Los jueces son implacables desde su moral: el abusivo padre y el paidófilo agente de la policía secreta, el tutor legal y la eminencia médica que la internó en el psiquiátrico; el periodista amarillista lo mismo que el rufián pandillero. Sin olvidar que el desprecio y los comentarios machistas lo mismo afectan a Salander, que a las colegas policías o las profesionistas en puestos de dirección. Es una sociedad en la que como dice Lisbeth: “no hay inocentes, en todo caso sólo diferentes niveles de responsabilidad”.

La maestría de Larsson radicó en presentar esto no como denuncia, sino como vida cotidiana. La misma normalidad de las cosas que oculta el cruel retrato de los siquiatras que aparece en las páginas de Larsson o el abuso legal que se comete con los infantes. Igual de aterrador que los casos como el de Casitas del Sur o el amarillismo con el que se explota la trata de niñas y mujeres publicando interrogatorios inducidos. Es la misma normalidad con la que todos se acostumbraron a las mujeres que desde hace quince años desaparecen en Ciudad Juárez, y la certeza de que ya no se trata de un asesino sino de varios que practican un modo de exterminio del género femenino.

LA GRAN PESADILLA QUE NOS ESTALLA EN LA CARA

“Pinches viejas solo quieren dinero. Arriba Kalimba...”, “Las golfas son las viejas, que las cuiden sus padres solo quieren dinero…”. El anonimato permite que aflore en Internet el sentimiento real de una cultura que más allá del circo mediático, comparte unos valores tan oscuros como peligrosos: “Una chica decente no tendría que andar tan noche en la calle, además creo que virgen ya ni era, esta vieja lagartona ha de ser bien corruptota”.

Son prácticamente los mismos argumentos que se vertieron hace más de quince años, cuando comenzaron a aparecer los cadáveres mutilados de las jovencitas trabajadoras en maquiladoras y muy parecidos a los esgrimidos por cómplices y “héroes de película” en puestos de gobernador. Más allá de las dudas que provoque la presunta víctima, aquí lo que destaco son las opiniones de la gente en redes y foros que retratan de cuerpo entero los valores de la cultura nacional. De pronto, con el advenimiento del siglo XXI la normalidad de las cosas dejó de ser sospechosa para asumirse como presunta inocente: son las viejas las que lo provocan que se les trate como se las trata, vamos, si ni siquiera nacieron aquí y nada mas vienen a tirarlas y a ensuciar nuestro santuario, ¡Se queja un Procurador de Justicia!

No estamos en Suecia y aquí la cruda realidad ha obligado a muchas mujeres a convertirse en guerreras: Isabel Wallace y Ma. Elena Morera son apenas las más conocidas, pero a lo largo del país surgen otras heroínas como las que acompañan a Salander en la novela: Monica Figuerola, Modig y Berger, son las amazonas vikingas que salen al quite para generar la simpatía del lector y en la línea de batalla por la revancha de Lisbeth Salander; y quienes en vista del fracaso de las instituciones para frenar los abusos y la crueldad de la sociedad, se echan sobre los hombros la responsabilidad de deshacer los entuertos y castigar a los malvados.

“Como todas las grandes historias de justicieros que pueblan la literatura, esta trilogía nos conforta secretamente haciéndonos pensar que tal vez no todo esté perdido en este mundo imperfecto y mentiroso que nos tocó” escribió Vargas Llosa de la trilogía, porque, acaso, allá, entre la "muchedumbre municipal y espesa", haya más mujeres mostrando que el eterno femenino está de vuelta para un mundo mejor. Esto lo digo yo, autoinvitado a The Knights of Idiotic Table.

Nota editorial: La trilogía se puede conseguir en Sanborns entre los libros en inglés, una edición paperback bastante decente por 140 pesos. De la edición en castellano, el mismo premio Nóbel fue contundente: “en la traducción el abuso de jerga madrileña en boca de los personajes suecos suena algo falsa”. Se lee bajo su propio riesgo.

viernes, 7 de enero de 2011

¿GAVROCHE ERA UN NIÑO SICARIO?

- Los niños sicarios no son nuevos

- Los buchones llegaron ya

- Gavroche carga un cuerno

Los cabezales de la prensa se llenan de estupor moralino y se regodean con las fotos, lo mismo de un niño sicario en Morelos que con los adolescentes que enfrentan fuerzas de seguridad en Ciudad Juárez (http://bit.ly/ggNt02 ). En medio de la escalada de sangre y redaños que parece festinar la hemoglobina o el cine gore y luego de vender, el asunto quedará simplemente como una estrella más el bicentenario.

Dentro de algunos meses “cineastas junior” (diegos y otras yerbas infumables) comenzarán a filmar el tema, buscando la fama, la taquilla y confirmar las certezas del lugar común de la sociedad: indignación por la pérdida de inocencia de nuestros infantes. Mejor harían en adelantarse e investigar lo que sin duda surgirá en poco tiempo en el teatro del absurdo nacional, los temas sobran. La TV estadounidense en eso es buen ejemplo a seguir.

LAW&ORDER

Los niños reclutados en México y utilizados como sicarios no sólo aquí, sino también en Estados Unidos, fue el tema de un episodio filmado en 2007 y trasmitido en 2009 de la exitosa serie La Ley y el Orden http://en.wikipedia.org/wiki/Law_%26_Order . La exitosa serie llegó a su fin recientemente, luego de 20 años y de ganar los mejores premios de la crítica y de la industria. Más allá de ser una respuesta a la curiosa preferencia de los estadounidenses por los programas de Doctores y Abogados (un buen tema para sociología comparada a la espera de un investigador mexicano) habría que apuntar la actualidad de sus casos: desde abuso infantil y tráfico de mujeres, órganos y animales, hasta terrorismo, ablación femenina, green cards y lavado de dinero.

Sin duda parte de su éxito son los temas de actualidad, pero el espectador que huye del kitsch y el final feliz, encuentra la tenaz investigación policiaca y el vistazo a los tecnicismos legales que liberan al culpable o los trucos de los fiscales para sacarles la vuelta y a veces triunfar y en otras salir derrotado, son sin duda buena parte de su atractivo. No se diga cuando en un elemental espejo de la sociedad norteamericana, a lo largo de los años los paisanos fueron apareciendo más y más en la pantalla: desde delincuentes, maids y policías, hasta la asistente de fiscal de la última temporada que tuvo un inusitado éxito y atrajo las miradas del auditorio.

Quizás nuestros analistas, periodistas, ministerios públicos y jueces tendrían que asomarse a la serie, por lo menos para ver lo que no verán sino hasta que el problema explote en sus narices: como lo fue el asunto añejo en la TV estadounidense de los niños sicarios, y como será cuando decidan que nos enteremos de la presencia de la mafia rusa en México, tema al que también la serie ya dedicó un episodio doble ¡¡a fines de los años noventa!!

Menciono esos dos episodios de la serie porque creo que a diferencia de las arengas filípicas y los –indudablemente importantes- cuantificaciones de la mortalidad regionalizada, la serie de TV retrata mejor para la gente común la complejidad del problema del narcotráfico en el que -más vale asumirlo-, nuestro país está inmerso.

LA NARCOGLOBALIDAD

¿Qué perspectivas o futuro tiene un niño en Topolobampo o Temixco si no es hidalgo (hijo de alguien) y cuando la escuela dejó hace tiempo de ser factor de ascenso social o requisito de empleo? Al igual que en un país africano, en Myanmar o la selva de Chiapas, ser reclutado por la guerrilla y/o los narcos (una frontera hace tiempo también diluida) es una buena opción. Sobre todo cuando el consumo conspicuo y ostentoso de los “buchones” así como su glorificación se derrama por los altavoces de cantinas estéreos y la radio, y los invita lo mismo en los pueblitos perdidos del valle del Yaqui que en los antros de la nueva camada de yupis tecnificados de las principales urbes del país. La narcocultura ha penetrado hondo, y esto no es crítica desde la corrección política, sino indignación por el atentado estético que me parecen las botas de piel de víbora, los hummers y los trompetazos de seudomúsicos tucanes y cadetes norteños.

Como diría @DHPmexico http://bit.ly/a47dHv no nos hagamos, no sólo no hay interés en los poderes fácticos, en realidad tampoco se puede terminar con un problema de dimensión global sin despenalizar y controlar: ¿Qué ha pasado con los insistentes señalamientos de que bancos como Citicorp deben en buena parte sus ganancias al Money Laundry? El esquema apareció en Law&Order: prácticamente todas las mafias, desde la italiana a la colombiana lavan a través de la mafia rusa en los bancos rusos ¡pero con billetes emitidos por la Reserva norteamericana! Por la modesta suma de 4 centavos por billete de 100 dls. integran al circuito mundial la ganancia del narcotráfico y cuando alguien no coopera, pueden recurrir lo mismo a los niños entrenados en Sinaloa y dedicados a la TV, a comer y a drogarse en alguna mansión de Staten Island (donde descubren que “nada es necesario porque están entre amigos”) o a la mafia rusa. Otro tema a la espera de investigadores acuciosos: las similitudes entre sistemas autoritarios producto de revoluciones y el asalto del Estado por parte de las mafias amparadas a la sombra del viejo régimen.

Ante tanta hipocresía generalizada y fingimiento de cegueras es como siempre, la literatura –la loca de la casa- la que grita que el rey se pasea desnudo. Hace algunos meses le dediqué una entrada en este blog a la excelente novela “The Power of the Dog” http://bit.ly/a8H4P4 , una de las visiones más amplias sobre la complejidad del problema que aqueja al país y sus vínculos con la política nacional. Desde otro ángulo y en otra perspectiva, “The Girl Who Played with Fire” de Stieg Larsson ubicada en Estocolmo, se asoma a los sótanos de la idílica vida que viene a la mente cuando se piensa en Suecia: el tráfico de mujeres por parte de la Mafia Rusa.

¿EN DÓNDE FUE EL EXTRAVÍO?

Si bien el episodio de Law&Order (#440 "Boy gone astray") en cuestión aborda el tema de los niños sicarios muy descarnadamente, no abandona la presunta inocencia infantil. Hace unos años publiqué un ensayo al respecto en la revista Etcétera http://www.etcetera.com.mx/ que suscitó airadas críticas y un buen intercambio de ideas acerca de la utópica idea de inocencia natural de la infancia. Quienes hayan llevado durante esta dácada a sus hijos desde preescolar a la secundaria, lo mismo en colegios particulares que escuelas públicas, sabrán que esa idea podrá ser muy tranquilizadora pero evita ver el tamaño del problema educativo: la Tuta y los “Maestros” en diferentes lugares de México son apenas otro rostro de la mafia sindical que controla la educación.

¿Dónde nació la idea de la inocencia infantil? ¿Siempre ha tenido la sociedad la misma idea respecto a la niñez? Para Pascal las penurias de la condición infantil se debían al pecado original y sería con el romanticismo del siglo XIX que la infancia de Cristo con sus regalos de temporada tomaría carta de naturalización convirtiéndola en poema, hasta entonces ninguna diversión especial para ellos, salvo la rueda del suplicio o la hoguera abrazando a algún condenado espectáculos que que los tiene en primera fila. Acerca de estos cambios Michael Tournier escribió un excelente ensayo en el que avizora que los niños son los testigos privilegiados de los cambios en las costumbres e ideas.

Es Víctor Hugo quien crea el angelismo infantil que torna lo gracioso divertido y encantador, en algo majestuoso augusto y venerable, encarnado en el famoso Gavroche de Les Miserables; a Eugene Delacroix debemos la imagen: junto a la victoria de pechos desnudos que sale de la trinchera, emerge también el “pilluelo purificado por el aire de París”, pero pocos notan que lo hace con sendas pistolas en las manos y pisando un moribundo (http://bit.ly/fvuKWf); y los que lo ven lo festinan: es la mano que mece la cuna de la revuelta juvenil siempre manipulable y a favor de sus intereses.

Poca atención se presta al símil entre los rituales Maras Salvatruchas y la violencia en la colonia América y otras a lo largo de Observatorio y Constituyentes, y los analistas y el periodismo militante todo lo justifican a través de la pobreza o el “genocidio neoliberal”. Se lamentan ante la esperanza trunca de tanta inocencia infantil y juvenil, mientras olvidan que la violencia de la banda es hija del miedo y que la venganza es un sentimiento muy humano al que la infancia no es inmune: lo que el siglo XXI les da es simplemente un amplio repertorio de motivos y métodos para ejercerla.

Estamos en el umbral de una nueva moralidad y las fantasías del romanticismo se desmoronan día a día, entre ellas, la de la inocente infancia: Gavroche hijo de la venganza, apunta un cuerno de chivo y un AK-47 desde cualquier trinchera de la Aldea Global, lo mismo en un McDonalds en Manhattan que en una fiesta en Ciudad Juárez. Anthony Burguess lo avizoró en Orange Clock, salvo que la terapia Ludovico la vivimos todos cotidianamente.

viernes, 8 de octubre de 2010

ENTENDER A CHINA: ¿ESTÁ EN CHINO?

- Hacerle al inspector chino

- El viejo truco de las cajas dentro de cajas

- La vía Maoísta al capitalismo

- El gato de Xiaoping no es el de Schrödinger

Con unos cuantos días de diferencia el China Town de la aldea global ocupó los titulares. Como una imagen del ying-yang y la dualidad complementaria nos enteramos que China es ya la primera potencia económica del mundo, luego, que el premio Nóbel de la Paz le fue otorgado a Liu Xiaobo, un disidente desde los tiempos del verano caliente en Tiananmen y preso hoy en algún campo para su reeducación.

Durante el siglo XX los crímenes en nombre de la ideología alcanzaron sus cotas más altas; sin embargo, los excesos de la ideología maoísta son poco conocidos. Quizás en parte a la lejanía que en sí provoca China, pero sobre todo, por la férrea censura de sus simpatizantes y la del gobierno chino para encubrir sus excesos; no se diga la complicidad interesada de occidente ante un mercado potencial de millones de consumidores: el cliente siempre tiene la razón

Lo que no logran los múltiples organismos de derechos humanos y mucho menos los políticos y gobiernos del mundo desarrollado; ni lo que el Dalai Lama o el escaparate de las Olimpiadas pudieron contra el cerco de la censura, lo está logrando la literatura. Curiosamente lo hace a través de ese género menor conocido como novela de misterio, el responsable, Qiu Xialong y sus seis novelas publicadas hasta ahora que tienen como personaje principal al inspector Chen.

UN INSPECTOR CHINO EN TIANANMEN

Los tanques del Ejército Rojo avanzando hacia la enorme plaza rebosante de protesta fue un evento (el primer en su tipo) trasmitido por la televisión, lo hizo en directo, a todo color y para todo el mundo: en el año de 1989 todos fuimos testigos del motín en el barrio chino de la globalidad. ¿Qué pasó a partir de entonces en el país que en los años 50s lanzó el “Gran Salto hacia Adelante”, en los 60s la “Revolución Cultural” y mostró al mundo el reto del anciano líder Maozedong cruzando a nado el Hoang Ho?

Ya el cineasta Ang Lee había comenzado a develar los misterios del gigante chino, pero ha sido el novelista, poeta y traductor, Qiu Xiaolong (Shangai 1950) http://bit.ly/cmwWOs quien los devela aún más al dar vida al inspector Chen Cao. Un personaje alejado del estereotipo de las novelas del género policiaco transformado en novela negra, lo mismo los de Dashiell Hammet y Raymond Chandle o los de James Ellroy. En el más puro contraste, el inspector Chen paralelamente a su trabajo policíaco y sumido en la contradicción entre dedicarse a las letras o a resolver crímenes, traduce a TS Elliot, es un experto en poesía clásica china y cita con fluidez lo mismo a Confucio, que el rico repertorio de refranes populares, los tradicionales pero sobre todo, los nacidos a partir de las reformas de Deng Xiaoping en los años 80s y que pintan de cuerpo entero ese sistema tan difícil de definir –y más de comprender- que impera en China.

La primera novela del inspector Chen, “La Muerte de una Heroína Roja” (2000) lleva al lector a dar un vistazo al creciente abismo entre ricos y pobres, producto precisamente de la gran reforma económica en la que no importaba “el color del gato, sino que cazara ratones” (Deng dixit). En la indagación de la misteriosa muerte de una “trabajadora modelo” de los años de esplendor de la dictadura proletaria y vuelta una anónima y marginada empleada de almacén en la nueva China, el inspector Chen se ve invlolucrado en un caso delicado, por lo menos para los altos cuadros del partido gobernante, y en el que se cruzan historias personales y envidias de vecinos lo mismo que purgas y luchas internas por el poder. Todo, secuela del maoísmo que imperó durante cuarenta años y modelo de uin gobierno autoritario que quebró definitivamente (si eso es posible en China) en Tiananmen.

Bien recibida por la crítica estadounidense y premiada con el Anthony Award (Qiu se mudó de China a St Louis Misouri y escribe en inglés), la novela no escapó al señalamiento de que en ocasiones parece más preocupado por revisar el pasado que por develar el misterio de la novela. No se diga su prosa, que en sus primeros trabajos parecía ruda y sin pulir pero que indudablemente prometía, como lo demostró con sus siguientes trabajos. Más allá de eso, la muerte de la heroína le abrió a Qiu Xialong las puertas de occidente y comenzó a conquistar los mercados internacionales del libro.

LA CIUDAD PROHIBIDA… A LOS POBRES

No faltará quien vea en Qiu Xiaolong un Mankell oriental y si el lector se acostumbró a los nombres sin consonantes del sueco, no tendrá dificultades con las “eses” “haches” y “ges” en las tramas de Qiu. Al lector apasionado por resolver crímenes y que disfruta buscando sus propias pistas y sospechosos, las novelas le ofrecen un festín aderezado con poesía china y platillos de cocina que incluyen recetas y lugares para degustarlos en Shangai.

Las tramas, bien cimentadas en la historia de la misma ciudad forman parte de la resolución del crimen, pero sirven también para atestiguar los cambios urbanos, sociales y políticos desde los barrios extranjeros de los tiempos coloniales, hasta las casas compartidas y la especulación rampante de los nuevos tiempos. Más allá del condimento extravagante, el vistazo a la creciente pobreza en aras de la occidentalización y el auge de los nuevos barones que habitan los también nuevos desarrollos urbanos de Shangai, la narrativa de Qiu es una fotografía por demás impresionante. Nos recuerda que China como fábrica del mundo no se explica sin el maoísmo, de la misma manera en que los extremos de la nueva China tampoco se explican sin el mismo. En el mejor estilo de los modelos del partido único que desaparecieron como en Rusia, solo lo hacen para dar lugar a las mafias y grupos nacidos a la sombra del antiguo régimen (lo cual tiende a olvidarse enMéxico).

Efectivamente, habría elementos para señalar la demasiada atención y espacio dedicado a la situación política, pero el afán crítico de la realidad tampoco le es ajeno al género. Su tercera novela, “Cuando lo Rojo es Negro” (2004) en obvia referencia a los Guardias Rojos de Mao y a lo “negro” de los enemigos de clase, gira alrededor del asesinato de Yin Lige, autor de un libro prohibido y cuyo esclarecimiento tendrá serias implicaciones políticas y sociales entre las altas esferas del partido gobernante. Chen sobrevive a tan peligroso cóctel, porque goza de cierta protección gracias a sus dotes de poeta –en China a pesar de todo la poesía goza de un respeto raro en otros países- y también claro, a los viejos conocidos de su familia. El despliegue de erudición sobre poesía china es tal, que llevó a cuestionar incluso su clasificación en Estados Unidos como libro de misterio.

En esta novela, buena parte de la trama recae en su ayudante Yu, lo que permite asomarse no solo la pobreza de los policías de a pie, sino también a una ciudad en donde buena parte de la población comparte el hacinamiento en casas y habitaciones. Las cocinas de carbón compartidas y las habitaciones sin agua caliente sirven al crítico vistazo a la burocracia que evita o bloquea la asignación de un departamento para Yu y su familia; así el lector comienza a compartir las tribulaciones de un adorable personaje: Qiquin la esposa de Yu, que al igual que él, fue enviada a reeducarse al campo por el simple hecho de tener formación intelectual y que ahora sobre vive en medio del fragor de la modernización.

En tanto Chen se dedica a la traducción de un proyecto para un nuevo rico el cual le dejará un buen ingreso extra, también le acerca la tentación de una atractiva secretaria personal, con la que recorrerá la moda de los karaokes y los nuevos restaurantes y cafés de la nueva Shangai. Entonces el lector descubre los nuevos rostros de una prostitución tolerada bajo el disfraz de la occidentalización y el stream global por los restaurantes en los que sorprende no la escasa calidad de la comida, sino que la gente esté contenta a pesar de ello, porque la atmósfera compensa cualquier otra cosa.

Y mientras el lector recorre barrios proletarios lo mismo que las viejas casas y los nuevos Loft del capitalismo chino, se comienza a comprender el papel del maoísmo en la historia china del siglo XX: si Mao Zedong sacó al país de la miseria, la promesa de Deng Xiaoping es sacarlo de la pobreza. Ese es el espejismo más allá de sus posibilidades o de sus implicaciones sociales y éticas; y es también –aspecto olvidado por occidenrte- la temporalidad de un país milenario, esa en la que los Estados Unidos son un recién llegado y al que ya doblega China con sus manufacturas y sobre todo, como el principal tenedor de sus reservas de divisas.

LAS CAJITAS CHINAS DEL DOCTOR FREUD

Qiu Xialong presta mucha atención y cuidado a sus personajes femeninos, lo mismo en las esporádicas apariciones de su madre, con los recuerdos de su exnovia, la esposa de Yu o la eficiente “pequeña secretaria” del inspector Chen; pero es en su quinta novela en donde escala esa atención y pone en el diván del psicoanálisis el mismo papel de la mujer en la literatura china. Sin olvidar que Freud no es leído en China.

“Vestido de Mandarín Rojo” (2007) se desarrolla en una atemorizada ciudad de Shangai que contempla lo inimaginable: la aparición de un asesino serial. Al igual que en la Unión Soviética con Andrei Chikatilo (quien asesinó a más de cincuenta personas en la década de los ochenta), en China es más importante guardar las apariencias que solucionar el caso. Es la misma premisa: en una sociedad modelo e igualitaria no puede haber ese tipo de asesinos.

El complemento culinario parece bastante adecuado, ya que la indagación lleva a Chen por restaurantes en donde abundan exquisiteces como serpientes despellajadas y cerebros de tortuga frescos en serio, ya que se preparan en el momento y en la mesa. Ésta, quizás la mejor de sus novelas hasta ahora, fue seguida por “El Caso Mao” que nos lleva a una biografía no autorizada del gran timonel y que merece una reseña aparte en este blog.

Solo cabe apuntar que el maoísmo tuvo secuela en todo el mundo lo mismo que sus excesos, pero China prefiere callarlos. Menos aún se publicita los abusos cometidos por sus simpatizantes hasta hace poco en Perú y menos aún las secuelas que ha dejado en esa extraña mezcla del sistema imperante actualmente en China: el socialismo maoísta. A la manera de esas cajas dentro de cajas, China nos muestra su “progreso” económico (con un altísimo costo ambiental http://bit.ly/caSbjH ), su lugar en el nuevo orden económico mundial ( http://bit.ly/9MJ3Fu ) y su poder sobre Estados Unidos; pero el premio Nobel a Liu Xiaobo (Pekin 1955) muestra también el rostro oculto del éxito. El viejo dragón asiático por ahora se centra en su ascenso como primera potencia económica y en su escaparate de la Feria Mundial (http://bit.ly/9sOUuK) , porque el color del gato no importa, sino que atrape al ratón.

NOTA EDITORIAL Las novelas de Qiu Xialong son publicadas por Minotaur Books y se compran fácilmente a través de Amazon http://www.amazon.com Con un ligero incremento de precio pero más rápido la entrega, se pueden comprar a través de http://www.book.com.mx

Recientemente Editorial Tusquets http://www.tusquetseditores.com/ comenzó a publicar en castellano las novelas de Qiu Xialong, ojalá mejore la infame perpetrada con "Muerte de la Heroína Roja"; aunque viendo la traducción de los títulos y las promoción como el “Wallander chino”, me temo que son como la mayoría de las traducciones hechas en la península: un chino hablando como abarrotero. De desconfiar.

jueves, 9 de septiembre de 2010

BENEFICIARIOS COLATERALES: ABOGADOS Y POLICÍAS

(adenda a la Sonrisa de los Ninis http://bit.ly/b3To1f )
En un oportuno paralelismo con la última entrada en mi blog, el programa Breaking Bad dedicó su capítulo semanal al abogado con quien se involucra el par de narcotraficantes protagonistas de la serie. En el mejor estilo de esos abogados que reparten tarjetas a diestra y siniestra y que defienden a quien les pongan enfrente, sin importar raza credo y menos culpablidad; surgen los lawyers que ha inmortalizado la publicidad estadunidense en TV. Así es como el programa inicia seguido con la imagen de la banca en la que está a punto de realizarse una venta del apreciado producto azul. La banca ostenta el anuncio: “llamar es mejor”. ¿Tuvo tiempo la Barbie de hablar a su abogado Kent A. Schaffer o ya estaba contratado desde endenantes? ¿habrá exigido el derecho a su llamada telefónica y se comunicó con Kent? Para los ingresos del güero no debe andarse con miserias en cuanto a abogados se refiere y así se ve el curriculum incluido en mi post anterior. El abogado de la serie es tan eficiente que además de rescatar a un narcomenudista de la cárcel, les proporciona un “doble de cárcel” para quitarse a la DEA de los talones. La serie ha comenzado a abordar a otros personajes del mundo del narcotráfico como son los agentes de la DEA, sujetos a los que se les presta poca atención, pero por lo que muestra tanto esta serie como Weeds (donde la guapèrrima Mary Louise Parker se lía con un agente), no cantan mal los narcocorridos. Quizás menos que las rebosantes de pus policías mexicanas, pero sin duda que también son beneficiarios colaterales, ya por mordida directa ya por darles motivo y materia de trabajo, los agentes de la policía antinarcóticos son otros interesados en que esta guerra continúe. La narcodramaturgia mexicana (muy ocupada en infiernos y atentados) aún está en espera de un aventado guionista que retrate a estos abogados y policías. La ley y el orden que, aceptémoslo, ya disfrutan ampliamente de los beneficios colaterales del narcotráfico. Cómo no iba a estar sonriente la Barbie!

miércoles, 1 de septiembre de 2010

LA SONRISA DE LOS NINIS

- Los Emmy reconocen la realidad

- Lleve su cajita feliz llévela.. es lo de hoy!

- La sonrisa de la Barbie: cuando ya nada importa

- Marijuana, The Law and You:

“… que según me andan buscando/ por mis negocios prohibidos/ y porque soy muy bragado/ es que para este negocio/ tienes que ser aventado./ Por apodos soy La Barbie / por los contras muy temido…” Y mientras las coplas del narcocorrido siguen y se escuchan por todo el país, desde el vecino del norte se escuchan coplas parecidas, pero estas cantadas por el conjunto “Negro y Azul” y filmadas con gran despliegue de producción televisiva; la misma que llevó hac e unos días a los protagonistas de la serie Breaking Bad a ganar sus Emmy.

Dos series de TV retratan lo integrado que está el mundo de la droga a la vida cotidiana de los EU: Weeds y Breaking Bad. En la primera, un ama de casa viuda encuentra como modo de sobrevivencia el tráfico en pequeña escala dentrio de un suburbio estadunidense, para desarrollar sin proponérselo y empujada por las circunstancias, el cultivo hidropónico en gran escala de la cannabis. En la segunda serie, es un profesor de química, quien desahuciado por el cáncer y envalentonado por la muerte, aplica sus conocimientos a producir un cristal de color azul que causa furor entre los consumidores de Nuevo México y lo instala en el imaginario de un narcorrido: el que cantan “Negro y Azul”.

Pero lo que allá es producto televisivo y fuente de premios y recompensas –además de negocio redondo para la venta de armas-, aquí se ha convertido en una dantesca geografía del horror cotidiano. Fuerte contraste con la perspectiva de una sociedad abierta (a la doble moralo sobre todo) como la de EU, que pemite incluso el análisis frío del narcotráfico en su vertiente de como las redes de distribución al menudeo, encuentran pasmosos símiles con la lógica de superación personal en las franquicias de McDonalds ©. Por lo menos así lo desmenuzan S. Levitt y S. Dubner en Freaknomics. Lectura recomendable para entender porque el narcomenudeo es una buena opción (y un espejismo mortal) para los Ninis.

**

Ante la ola de explicaciones sicologistas de la prensa sobre la sonrisa del narco frente a las cámaras, prefiero preguntar: ¿Cómo verán esa sonrisa los Ninis? ¿Les causará santo temor a seguir el destino de la Barbie o más bien envidia de la gran vida que se dio mientras la estuvo libre? ¿Se sienten agredidos por esa sonrisa o más bien les nace el impulso de seguir sus pasos en un mundo que no tiene opciones para ellos?

Esa sonrisa más parece una extensión del desafío que en libertad y a diario lanzaba el capo a las autoridades, como se le antoja a cualquiera que enfrente la cotidianidad de este país. ¡Para lo que le importará a Edgar Villareal ser presentado como lo más cercano al horrendo mal, menos le asustará la ley! Es más, la justicia y la ley como a todo poderoso en este país, le dan risa. ¿Vieron el departamento que tenía en el conjunto Tamarindos en Santa Fé? Echen un ojo a la publicidad del lugar.

¿Nunca han visto una sonrisa parecida a la de la Barbie esos jóvenes norteños, cuya vida transcurre entre la troca, la visita obligada a la media lata gigante del Modelorama para comprar cerveza y el aprendizaje del dorado alarde del buchón?; ¿Es algo nuevo esa sonrisa multiretratada para los jóvenes maras que han poblado las colonias cercanas a Observatorio y traen consigo sanguinarios cultos de iniciación con cercenamientos y que usan cuernos de chivo como pistolas de agua? ¿De verdad uds creen que no han sido despreciados por sonrisas parecidas desde niños?, ¿No son acaso esos Ninis, todos ellos, el “jodidaje” como los catalogó un magnate de la televisión mexicana? ¿no son a quienes se lanza esa sonrisa de desprecio y de miedo desde las ventanillas de un carro úlimo modelo? La diferencia ahora está en que el narco les ofrece la posibilidad de algun día poder sonreir igual.

***

Una ultima observación a la sonrisa. La Barbie conoce las reglas del sistema, sabe que por las buenas, incluso se abre la posibilidad de vender sus servicios a la DEA y también porque no, al gobierno mexicano: debe conocer varias de las redes de protección que se desarrollaron a lo largo y a la sombra del viejo regimen. ¿Podemos imaginar el golpe mediático que causaría la mención de algún alto político involucrado en esa protección? El complejo entramado de esas redes, para quien se interese, fue abordado en este blog hace unos meses con la reseña de la novela Power of the Dog: http://bit.ly/a8H4P4

Por otro lado, ya se sabe que sus riquezas no las perderá y encontrará maneras de disfrutar de ellas incluso desde la cárcel (como todo poderoso que se respete, lo mismo aquí que en EU) Vamos, cómo no va a reir si ya tiene hasta un abogado defensor y no uno cualquiera: Kent A. Schaffer; quien escribió un libro titulado: Marijuana, The Law and You: A Guide to Minimizing Legal Consequences y tiene entre otros reconocimientos Texas SuperLawyer, 2008; ATLA Top 100 Trial Lawyers for Texas, 2007; Best Lawyers in America, 2003 - Present, Best Criminal Defense Lawyer in Houston, Houston Press, 1995, Best Lawyers Houston y aparece en las listas Who's Who in American Law (sólo le falta un Emy).

Esos son los “beneficios colaterales” del Narcotráfico. ¡Cómo no reirse como cualquier otro poderoso dueño de este país! Al fin y al cabo, como dice la apostilla de la serie Breaking Bad: cuando ya nada importa…

miércoles, 7 de julio de 2010

NACIDO EL 4 DE JULIO

- Crónica de un nacimiento inesperado - Los políticos aún no entienden… pero lo quieren usar - Las bots de grandes glándulas traidas por el PRI
Entre las alabanzas victoriosas que salvaron a varios dirigentes de partidos, las recriminaciones de los derrotados, el alivio presidencial, el despeine de Gavioto GelBoy, la alegría por la caída del Gober Precioso y el Ruinoso… y la continuación de los desmanes del cacique Fogoso como el de Veracruz, algunos aspectos importantes del 4 de julio hay que destacar. El más obvio es el que abordan los analistas de la telecracia y la prensa escrita: las dudosas y casi pírricas victorias de la oposición, que una vez hecha gobierno enfrentará sus diferencias que no son pocas: sacar al PRI de Oaxaca y Puebla les parece invaluable, pero es triunfo de la ciudadanía más que de ellos. En cuanto al frenado en seco que se le aplicó al PRI habría más dudas, si se reconoce que no parece haber personal capacitado para ganar elecciones que no sean del PRI: la oposición ganó gracias a ellos y en dónde perdió fue su personal: Zacatecas y Aguascalientes son triste prueba de esa carencia. Entre el penoso alto porcentaje de abstención, al que las casas encuestadoras contratadas por el PRI contribuyeron más que bien, dando elevadas ventajas hasta el último momento para caer estrepitosamente al paso de las horas, y los yerros de éstas, se sentó un pésimo precedente para los siguientes procesos electorales. No en balde hubo quien propuso catalogar a estos medidores de opinión como delincuentes electorales. Vergonzoso es decir poco de su defensa que habla de “voto escondido”. En otro orden pero en el mismo desorden, es indignante lo sucedido a Xochitl Galvez. Al clásico repertorio de mapacherías propias del Pricámbrico, se sumó el racismo y el machismo más jodido que puede desplegar este país (cotas difíciles de igualar, pero un aplicado Olvera las rebasó con creces). Ese desprecio, unos días después, estuvo a punto de equiparalo la dirigencia del PAN, más ocupada en celebrar sus triunfos que en apoyar los casos de Hidalgo y Veracruz. A tal grado, que el martes Mariana Gomez del Campo estaba más preocupada por el siguiente partido de la copa mundial de fútbol que por las inconsistencias del conteo en Jalapa y las burlas en Pachuca. Y luego se preguntan en el PAN porque pierden elecciones y no dan una en la tarea de gobernar. Pero definitivamente el gran debut fue un nuevo actor político nacido el 4 de julio: el twetter electoral. Si en los últimos meses había mostrado ya sus potencialiadades al asustar a Beatriz Paredes, al grado que mejor cerró su cuenta, y ha logrado mantener a raya a demagogos como Federico Arreola, así como obligar a empresas a rápidos desmentidos y aclaraciones, el 4 de julio mostró lo que seguramente será un gran papel en las presidenciales de 2012. Twetter se desarrolla como una activa alternativa al Mute de los medios tradicionales: dice lo que otros callan. Y aún con sus excesos, ya comienza a desarrollar mecanismos propios de autocorrección: nunca falta el observador que tiene el dato a mano o investiga para corregir, pej: el caso de una afirmación de López Obrador de que Carlos Santana había vendido la mitad del país. Tras varias horas de diversión, imaginación desbordada y sobre todo de mutismo de sus seguidores y de el mismo Peje, un acucioso periodista de Córdoba siguói la pista y descubrió el error en la mesa de redacción al pasar la nota. Así ha sucedido en otros temas y la autocorrección crece y se mejora. No se diga la relación con los medios, que en forma creciente siguen la información generada en Twetter y luego la confirman. Pero el aspecto de Twetter quizás más interesante mostrado durante el proceso electoral del 4 de julio fue la vigilancia cívica y su capacidad para dar voz a la gente. Desde temprano se desplegó la denuncia de abusos y mapaches, fotos testimoniales y llamados al voto y contra la abstención. Hacia la noche y la madrugada un verdadero marcaje personal del PREP y del periplo de las actas hasta llegar a puerto seguro. Es claro que ayudó a amarrarle las manos a los caciques, no tanto medir su alcance en las sonadas derrotas, pero el precedente está puesto. Lo mismo para organizarse y apoyar entre varios estados cercanos el voto contra el PRI, que el despilfarro monetario de este partido en la creacción de cientos de cuentas falsas y bots de glándulas mamarias hiperdesarrolladas, importadas seguramente de Venezuela y dedicadas a repartir spam y mensajes mentirosos; twetter electoral se dirige rumbo a las elecciones del año próximo y las presidenciales del 2012: Nació el 4 de julio.